Apiadarse de los demas es un deleite intimo digno de un ogro, Apiadarnos de nosotros mismos es la mas oprobiosa de la autodegradacion. Si...

Apiadarse de los demás es un deleite íntimo digno de un ogro, Apiadarnos de nosotros mismos es la más oprobiosa de la autodegradación. Si Dios realmente se apiada de nosotros, es que juega con dados cargados.Friederich Nietzche

Apiadarse de los demás es un deleite íntimo digno de un ogro, Apiadarnos de nosotros mismos es la más oprobiosa de la autodegradación. Si Dios realmente se apiada de nosotros, es que juega con dados cargados.

Friederich Nietzche