La Politica que no me gusta

De la teoría al hecho

Mi posición en lo que concierne a la política es la siguiente:

Aunque en teoría, los conceptos políticos pueden parecer utópicos, cuando esos conceptos son llevados a la práctica no solo pierden ese carácter utópico, sino que se plasman, en algunos casos, de la forma más decadente y corrupta que puede existir.

Y antes de llegar al caso específico del que estoy hablando, permítanme explicarles como funciona la corrupción en mi país y como la sociedad encuentra formas de ocultar y de justificar semejantes actos:

  • Todos estamos en contra de pagar coimas para evitar sanciones de la ley, un clásico ejemplo es, me pase la luz en rojo, el policia me detiene, y para evitar la sanción, cualquiera que esta sea, le doy $20 y me deja ir. Este es un caso muy especial porque hay ciertos elementos policiales que van a querer justificar su proceder para la sanción (las placas de su auto son falsas, Y NO ME INVENTO ESTO, A MI ME LO DIJERON) y como ciudadanos por más éticos que queramos ser terminamos cediendo para evitar más problemas, algunos de los cuales ni siquiera tienen que ver con nosotros (estoy seguro que al menos una vez todos nosotros hemos coimado)
  • LOS CONTACTOS: “necesito sacar la nueva cédula” y de pronto alguien dice “tengo un conocido, si le cruzas unos billetes el te saca el documento rapidito” y la gran justificación para esto es “no tengo tiempo, ten $20”

Creo que estos dos casos generalizan el amplio espectro de corrupción que se vive acá, el problema a esto es que toda esta putrefacción está tan métida en nuestra sociedad que hay cosas que las pasamos por alto como si fuera parte de una convivencia armoniosa: motociclistas que se cruzan por las aceras como si fueran peatones, individuos que mueven sus contactos para evitar hacer la cola para obtener tal o cual certificado, taxistas que apagan su taximetro porque ya es de noche y simplemente no quieren prenderlo, personas que creen que porque tienen plata o apellido pueden menospreciar a otros sin importar las capacidades individuales, padres moviendo contactos para que su hijo obtenga una plaza de estudios que por derecho correspondía a alguien más apto (pero menos conectado).

Ahora bien, el problema detrás de esto es la respuesta que existe cuando se habla de corrupción, la gente cree que la corrupción solo se da, o solo es punible en los estratos de poder, entonces aquel que pagó $20 para evitar la cola se queja que tal o cual alcalde hizo un negociado, aquel que apagó su taximetro y decidio imponer un precio de forma arbitraria se queja de la coima que tiene que pagar por irrespetar el semáforo.

Para cambiar como sociedad debemos hacernos responsables de nuestros actos, responsables de nuestras decisiones y responsables de nuestras obligaciones, no importa cuanto hablemos o cuanto discutamos sobre la situación actual o sobre cierto caso de corrupción; al final son solo palabras que quedaron en el aire luego de una velada de discusión. Lo que importa es como actuamos o nos comportamos frente a esos incidentes y para eso debemos informanos, debemos estudiar, aprender y actuar.

De que me sirve conversar 1 hora sobre la corrupción en mi país y decir “algo se debería hacer”; NO ME SIRVE DE NADA!!! es más importante que trabaje, que no mienta, que no coime, que no ofenda, que no robe. Solo así podré aportar mi grano de arena para eliminar la corrupción, solo así podré dormir en paz sabiendo que hice mi esfuerzo por mejorar mi calidad de vida y la de los que están a mi alrededor, SOLO ASÍ PODRÉ DECIR QUE SE DEBERÍA HACER Y solo así podré argumentar QUE NO SOY CORRUPTO Y QUE POR LO TANTO NO TOLERO A LOS CORRUPTOS.

Esto es a todos los ecuatorianos que creen que basta con decir que (hay dos opciones)

  • mi presidente es una maravilla y todos los que opinan lo contrario son unos ladrones, corruptos y demás epítetos que sueltan
  • este gobierno de ladrones y corruptos y demás epítetos que sueltan

Entiéndalo de una vez, tenemos el gobierno y el estilo de vida que NOS MERECEMOS, SOMOS UN PAÍS CORRUPTO DESDE EL ESTRATO MÁS BAJO AL ESTRATO MÁS ALTO; nos hemos dedicado a la corrupción y ahora queremos vivir como si nada hubiera pasado o peor aún, vivimos esperando que nos solucionen la vida y si no lo hacen es culpa de “ellos”. NO, ES CULPA NUESTRA y solo entendiendo esto podremos decidir cambiar.