Si las máquinas pensaran

(O el vuelo fallido de Icaro)

Hace mucho tiempo atrás (no en una galaxia lejana) un grupo de seres se dió cuenta que eran conscientes de su existencia, al inicio eso los asusto pero su ventaja evolutiva radicaba en su capacidad de inventiva y así inventaron dioses y les atribuyeron poderes que explicaran los fenómenos que ellos aún no podían explicar.

Y así fue que con el tiempo mejoraron su inventiva y su capacidad de procesar la información que su consciencia les proveía y un día empezaron a cuestionar la naturaleza de aquello que los rodeaba, empezaron por explicar la posición de su habitat (el planeta que no está en una galaxia lejana).

Con el tiempo lograron descifrar muchos misterios que antaño habían sido divinizados, así que un grupo de estos seres se cuestionó sobre la capacidad de crear vida, no como seres biológicos y sexuales sino a partir de su intelecto y aunque en sus inicios no se llamo inteligencia artificial el objetivo era ese.

Y así un grupo de esos seres decidió juntar todo el conocimiento que pudiera describir la creación: física, química, biología, matemáticas, filosofía, psicología. Las herramientas evolucionarón y pasamos a hablar de bits. Nos hemos interconectado a niveles previstos por muy pocos y así hemos llegado a esta era donde hablamos de clonar órganos (u organismos), modificarlos genéticamente, incluso hipotetizar la posibilidad de sintetizar el genóma humano (human genome project 2.0) …

… Y crear una estructura no organica capaz de ser consciente de su existencia, el pináculo de la creación.

Toda la belleza y lo sublime que hemos atribuido a las cosas reales e imaginarias, quiero reinvindicarlos como propiedad y obra del hombre

Friedrich Nietzsche

Saliendo un poco de la narrativa nos encontramos con un tema que ha fascinado a todos al punto de generar incluso dogmas, gente que está convencida que es posible sistematizar nuestra existencia y gente que dice que eso no es posible pero que la sola idea ya es una blasfemía y una ruptura de nuestras obligaciones éticas.

No voy a ahondar en el tema ético, solo voy a decir que el objetivo en sí no es problemático y es totalmente comprensible que queramos hacerlo si recordamos nuestros orígenes, lo problemático es el potencial mal uso de ese logro.

En lo que si quiero “profundizar” un poco más es en la lógica que niega la posibilidad que podamos construir una inteligencia artificial que replique nuestras habilidades como creatividad, toma de decisión, miedo y muchas más que están todas vinculadas a nuestra capacidad de ser conscientes de nuestra existencia.

Google dreams no es creativo per se, el software, no sabe el valor de lo que hace y no es capaz de describir lo que ocurre.

Son aproximaciones, son reducciones matemáticas de procesos que pueden ser parametrizados, que pueden ser descritos en algoritmos pero hay un conjunto de funcionalidades que no pueden ser simuladas y son conocidas como funciones no-computables (1)

A living animal brain can generate some behaviors that are only fully described by non-computable functions. Since those cannot be dealt with properly by a Turin Machine , there is no possibility of simulating precisely a brain on a digital computer, no matter how sophisticated it is.(1)

El asunto primoridial es ese, las máquinas actuales son derivaciones de lo estipulado para la Máquina de Turin y el estipulado tiene en consideración que la información es digital, pero nuestro cerebro aparte de interactuar con el entorno de forma digital, interactúa consigo de forma análoga, eso le da muchas características (la que más recuerdo es velocidad) y es lo que explica la capacidad creativa o la habilidad para dar significado.

Primero enfoquémonos en las funciones no-computables; Turin en su artículo de 1936 demostró que una máquina algorítmica (Maquina de Turin) no puede resolver el problema vacilante (halting problem), el mismo expresa que no hay forma de decidir a priori que funciones son computables y cuales no.(1)

El inconveniente que acompaña esta demostración es que la mayoría de las funciones que describen eventos cualquiera (naturaleza, pensamiento, etc) son no-computables. Para cubrir este inconveniente Turin definió la Máquina Oráculo como aquella entidad capaz de reaccionar a lo que no podía ser resuelto por la Máquina de Turin. (Y así nació el campo de la hipercomputación)(1)

El segundo enfoque, información digital y análoga.

Cuando se estudia un cerebro se pueden obtener dos tipos de información, una extrínseca - haciendo uso de métricas - y una intrínseca que es dada por el dueño de ese cerebro. La descripción de lo que siente, cree ser o donde está, entre otras, es información rica en símbolos que amplifican el significado y alcance del lenguage y no están directamente relacionados con los datos binarios obtenidos en la capa extrínseca, por ejemplo cuando se mide la actividad eléctrica del cerebro y se la compara con las emociones descritas por el sujeto en observación.

Los dos tipos de información mencionados antes son conocidos como Shannon-Turin o Tipo I (extrinseca) y Gödel o Tipo II (intrinseca) y cada uno describe tanto el aspecto mecánico de la interacción y el análogo respectivamente.

Como bonus está el argumento que me hizo reír un poco, porque es simple y conciso: Stephen J. Gould en 1989 propuso un experimento, la cinta de la vida.

Si una cinta - teórica - tuviera todo el registro de la vida desde el inicio de la misma y pudieramos rebobinarla y luego volver a ejecutarla, las probabilidades de que se generen los mismos hechos es prácticamente cero.

Este experimento prueba que …

No hay forma de aplicar ingeniería inversa a aquello en lo que no se aplico ingeniería en primer lugar.(1)

1. The Relativistic Brain Theory, Cicurel & Nicolelis